Sergio Meresman Gabriela Olivera,
Diego Rossi, Rosario Valdes, Adriana Guisolfi,
Ximena Malmierca
¿Qué es el enfoque de “habilidades
para la vida”?
Este enfoque busca el desarrollo de factores
protectores a través del fortalecimiento
de las competencias emocionales, las habilidades
psico-sociales y los recursos simbólicos
que todo individuo necesita para tomar decisiones,
resolver conflictos y desenvolverse positivamente
en situaciones de la vida cotidiana. Procura un
cambio no sólo en el nivel de los conocimientos
y de la información disponible por el sujeto,
sino de sus acciones concretas.
Existe fuerte evidencia que muestra que el enfoque
de “habilidades para la vida” (OMS,
UNICEF) constituye una estrategia de trabajo eficaz
para afrontar la compleja realidad de nuestro
contexto sociocultural actual. Se busca propiciar
oportunidades para que los niños y adolescentes
elaboren -junto a su grupo- espacios y propuestas
que incentiven el desarrollo de conductas de auto
cuidado y respeto y que fortalezcan principios
de solidaridad y convivencia. Apunta a dotarlos
de recursos psico sociales que faciliten la toma
de decisiones adecuadas para proteger su condición
de persona, su proyecto de vida y su salud integral.
La evaluación de este tipo de programas
muestra que este enfoque puede retrasar el inicio
del uso de drogas, prevenir conductas sexuales
de alto riesgo, enseñar a controlar la
ira, mejorar el desempeño académico
y promover el ajuste social positivo.
Diversos estudios reflejan la dificultad para
cambiar los comportamientos que son influidos
por un gran número de factores y que sobrepasan
el mero conocimiento y actitud hacia la conducta
estudiada. La toma de decisiones por ejemplo,
es un proceso mucho más complicado que
un simple proceso racional. Tener la capacidad
de control sobre opciones difíciles, especialmente
bajo condiciones de estrés, involucra tanto
habilidades de pensamiento cognitivo (identificación
de problemas, determinación de metas, generación
de soluciones alternativas e imaginación
de posibles consecuencias) como habilidades para
enfrentar emociones (calmarse a sí mismo
en situaciones de estrés, escuchar con
cuidado y exactitud, determinar la mejor opción).
¿Cómo puede fomentarse la enseñanza
de valores, a partir de la educación en
habilidades para la vida?
La educación en habilidades para la vida
promueve, entre otras cosas, respeto, tolerancia,
solidaridad, integridad, equidad, resiliencia,
sensibilidad social, motivación, adaptación
al cambio y resistencia a las influencias sociales
negativas. Las habilidades para la vida constituyen
un pilar fundamental de la educación en
valores ya que brindan las herramientas psicosociales
que facilitan la apropiación y ejercicio
de los valores.
Habilidad
psicosocial
|
Valores |
| Conocimiento de sí mismo |
Autonomía y responsabilidad |
| Empatía |
Solidaridad, respeto por el otro |
| Comunicación efectiva |
Honestidad, integridad, responsabilidad,
respeto por el otro, convivencia social, equidad,
participación |
| Relaciones interpersonales |
Solidaridad, convivencia social, autonomía,
respeto por el otro, equidad, participación |
| Toma de decisiones |
Responsabilidad, autonomía, convivencia
social, respeto por el otro, equidad, participación |
| Solución de problemas |
Convivencia social, respeto por el otro |
| Pensamiento creativo |
Autenticidad, autonomía |
| Pensamiento crítico |
Respeto por el otro, justicia, equidad,
integridad, autonomía, participación,
responsabilidad, convivencia social |
| Manejo de sentimientos y emociones |
Respeto por el otro, autonomía, equidad |
| Manejo de las tensiones y el estrés |
Autonomía, responsabilidad |
¿Por qué implementar un
programa de “habilidades para la vida”
en la escuela?
• Por ser un medio de socialización
(continuador y paralelo al familiar), donde
además el sujeto se encuentra con sus
pares, en el cual se reforzarán o modificarán
algunas de las actitudes y comportamientos adquiridos
o en proceso de adquisición.
• Porque en este ámbito se
pueden observar precozmente la presencia de
diversos factores de riesgo -si los hubiera-
así como de las expectativas, actitudes
y conductas de la población escolar,
ofreciendo la oportunidad de atender la situación
desde su inicio, sea cual fuera, problemas de
integración, conductas agresivas, falta
de motivación, etc.
• Porque en el transcurso del período
de escolarización, el sujeto -que se
encuentra en un proceso de construcción
de su personalidad y maduración- va adquiriendo
asimismo, creencias, valores y hábitos
que van a ir constituyendo su futuro estilo
de vida.
• Por el papel fundamental que juega
el adulto y en ese sentido es válido
destacar el del docente, no sólo como
educador, transmisor de conocimientos y pautas
culturales, sino a su vez como modelo.
• Por la oportunidad que brinda el
sistema de instrumentar intervenciones preventivas
estructuradas, con control, seguimiento y su
necesaria evaluación, al contar con la
presencia sistematizada del alumnado por varios
años.
¿Qué habilidades estamos
considerando?
Habilidades
interpersonales
y de comunicación |
Habilidad
de toma de decisión y pensamiento crítico
|
Habilidades
de autonomía y control |
Habilidades interpersonales
de comunicación
• comunicación
Verbal/No verbal· escucha activa
• expresión
de sentimientos (capacidad de responder
sin culpar, capacidad de recibir respuestas)
• habilidad de saber buscar ayuda
Habilidad de negociación
y de rechazo
• capacidad de
negociación/manejo de conflictos
• habilidades asertivas
• habilidades de rechazo
Empatía
• habilidad de
escuchar y comprender las circunstancias
y necesidades del otro
Cooperación y
trabajo de equipo
• Expresar respeto
por las contribuciones de los demás
Habilidades de abogacía
• Habilidades
de persuasión
• Habilidades de motivación
|
Toma de decisión
/ resolución de problemas
• Habilidad
de recoger información· Evaluación
de futuras consecuencias de acciones presentes
• Determinación de soluciones
alternativas a los problemas
• Habilidad de análisis
de la influencia de los valores y actitudes
-propios y de los demás- en la motivación
Habilidades de pensamiento
crítico
• Análisis
de la influencia de los medios y de los
pares
• Análisis de actitudes,
valores, normas sociales, creencias y factores
que las afectan
• Identificación de información
y recursos relevantes |
Habilidades para aumentar
el control interno
• Habilidades
de construcción de autoestima y confianza
• Habilidades de autoconocimiento,
incluyendo derechos, influencias, valores,
fortalezas y debilidades
• Habilidad de plantear metas
y proyectos
• Habilidades de autocontrol,
autoevaluación y autovaloración
• Habilidad para el retraso de
la gratificación inmediata
Habilidades para manejar
sentimientos
• Manejo del
enojo
• Negociación con la pena
y la ansiedad
• Habilidades para manejar la
pérdida, abuso, trauma
Habilidades para manejo
del estrés
• Manejo del
tiempo
• Pensamiento positivo
• Técnicas de relajación
|
¿Cómo transmitir el programa?
El rol de los docentes facilitadores:
Para poder desarrollar con éxito un proyecto
de este estilo, se torna imprescindible la formación
y capacitación permanente del docente.
Es importante que los docentes no vean a la iniciativa
como amenazante, sino que por el contrario la
perciban como una oportunidad de apoyo y respaldo
a su labor pudiéndola integrar a la planificación
escolar. El entusiasmo, aceptación y participación
de los docentes son clave para el éxito
del programa.
El rol de la familia:
Una familia fuerte –más allá
de cuál sea su composición- es un
componente esencial para nutrir el desarrollo
integral de niños y adolescentes. Muchas
veces los padres se sienten culpados por todos
los problemas de los niños y jóvenes
y cargan con toda la responsabilidad para asegurar
que sus hijos crezcan con éxito, a la vez
que deben lidiar con cantidad de mensajes conflictivos
acerca de qué es lo que deben hacer. Otras
veces sienten que los jóvenes ya no precisan
de ellos en su proceso de crecimiento e independencia.
El proyecto de “habilidades para la vida”
busca motivar a los padres para que se sientan
activamente involucrados en la vida de sus hijos
durante este proceso. No se trata de dar una serie
de recetas para ser padres más efectivos
sino de proveerlos de principios básicos,
útiles a la hora de tomar decisiones haciéndoles
saber que todo lo que hacen impacta en la educación
de sus hijos.
El rol de los niños y adolescentes:
Es importante que los niños y adolescentes
participen activamente en todas las etapas del
programa y no sean únicamente los beneficiarios
del mismo. La participación puede abarcar
un amplio espectro de actividades que van desde
la etapa del análisis de situación
hasta la producción de materiales o incluso
en la propia implementación del programa
como educadores de sus pares.
La esencia de la participación radica
en forjar alianzas efectivas adulto-joven. Existe
evidencia que afirma que establecer estas alianzas,
respetando las habilidades de los jóvenes
para realizar contribuciones positivas e involucrarlos
en las tomas de decisión ayuda a proveerles
de importantes factores de protección.
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