El proyecto Iniciativa Joven para la Inclusión llevó a cabo 40 talleres en tres liceos de las ciudades de Montevideo, Paysandú y Fray Bentos. En ellos, unos 120 adolescentes fueron formados como agentes de inclusión y desarrollaron proyectos de mejora en sus liceos. Entre otras iniciativas, se realizó la adaptación de una plaza en la ciudad de Fray Bentos para que personas en silla de ruedas puedan utilizarla, talleres para docentes coordinados por los propios jóvenes sobre inclusión y un proyecto de sensibilización acerca de la necesidad de integrar la lengua de señas al contexto liceal en la ciudad de Paysandú.

La Iniciativa Surge para dar respuesta a la necesidad de promover la inclusión educativa y social de jóvenes con y sin discapacidad. El porcentaje de personas con discapacidad en Uruguay es de 10-15%, esta relación disminuye a 2,76% entre los estudiantes de enseñanza media. Esto implica: a) un proceso de exclusión debido a la ausencia de oportunidades, y no a la discapacidad en sí misma; b) alto nivel de pobreza de esta población c) el círculo vicioso pobreza/discapacidad, que produce una pérdida de entre US$ 339 y 480 millones en países de ingreso mediano.


Para ello formamos adolescentes con y sin discapacidad como Agentes de Inclusión, capaces de comprender, diseñar, ejecutar, multiplicar y documentar prácticas inclusivas en el liceo y su comunidad en articulación con actores públicos y privados, promoviendo la reinserción de adolescentes excluidos de sus escuelas/comunidades por sus características personales, sociales o culturales. Una vez formados, son capacitados para replicar la experiencia a través de talleres que promueven un “Liceo Inclusivo”, apoyados por un juego didáctico específicamente diseñado.

El diseño de estrategias de inclusión orientadas al “diseño universal” de los programas evitan el gasto innecesario de recursos involucrando a los propios beneficiarios. La creación de programas “especiales” para las personas con discapacidad ha probado reproducir la exclusión de las mismas.
