Iniciativa Joven en el Liceo Nº 45 del Barrio Bella Italia
En el 2002, en su 3era edición , el Programa Iniciativa Joven fue implementado en el Liceo de Bella Italia / Punta de Rieles, donde se trabajó con adolescentes provenientes de un contexto de pobreza extrema. El liceo está rodeado por 22 asentamientos que se esconden detrás de la cortina de humo de Camino Maldonado.

Allí los jóvenes lograron llevar a cabo tres micro emprendimientos comunitarios de muy diversa índole.

El primero de ellos surge tras la dramática desaparición de un compañero que es tragado por una boca de tormenta. Ante el inminente cese de la búsqueda del chico por orden judicial, los jóvenes se contactan con un grupo de vecinos y el liceo para realizar una campaña de recolección de firmas apoyados por un abogado de Iniciativa Latinoamericana. Logran juntar más de 1300 firmas que son entregadas al juez actuante.

El segundo micro proyecto, denominado "Grano de Arena por un futuro mejor", surge a partir del trabajo sobre la Declaración Universal de los Derechos del Niño y el Adolescente y la constatación de la necesidad de apoyar a los niños del barrio llamando la atención de la comunidad sobre ellos. Con este fin, los jóvenes eligieron un merendero de la zona y realizaron una campaña de búsqueda de apoyos que involucró al liceo, los vecinos, comerciantes y otras organizaciones. En coordinación con los jóvenes del grupo Grito de Asencio, se realizó una jornada recreativa en la que se efectivizó la entrega de los apoyos y se realizaron diversas actividades lúdicas, recreativas, artísticas y culturales. En la misma se involucraron diversos adultos, y participó un grupo de teatro de niños, una murga barrial y una cuerda de tambores, finalizándose con una merienda colectiva.

El tercer micro proyecto realizado en conjunto con el liceo, consistió en la realización de un mural en el salón multiuso del mismo. Para ello, los jóvenes realizaron coordinaciones con la dirección del liceo y los profesores de plástica, buscando también el apoyo de comerciantes con las pinturas necesarias. Se realizó así un concurso y con los diseños ganadores se pintó el mural, actividad en la que participaron numerosos estudiantes y docentes del liceo, así como adultos que asesoraron a los jóvenes en la colocación de un lambriz en la base del mural.

Los jóvenes beneficiaron así directamente a 500 niños y adolescentes y 100 adultos. Se obtuvieron apoyos por casi U$S 1.000 del sector comercial y se logró que vecinos, docentes e instituciones de la zona realizaran más de 200 horas de trabajo de apoyo no remunerado.

Esto redundó en la revalorización de la noción de ciudadanía por parte de los jóvenes, que vencieron la impotencia y parálisis que producen situaciones cotidianas de fuerte inequidad social y la falta de acceso a los servicios básicos. Asimismo, se logró generar mayor visibilidad sobre los niños como población de riesgo en la zona. También se generó un efecto de inversión de la imagen que los adultos tienen en general de los jóvenes, que esta vez pudieron coordinar y llevar a cabo un proyecto de mejora de las condiciones edilicias imprimiendo en un muro sus particulares señas identitarias.

Estos son los nombres de algunos de los jóvenes protagonistas que participaron en los proyectos: María José Fontes, Corina Acosta, Celia Lacuesta, Juan Rodríguez, Mariasol De León Hernández, Karen Bequio, Dahiana Correa, Mauricio Cabrera, Allisón Minondo, Valeria Lista, Julio Bustamante, Noelia García, Dayana Pittameglio, Diego Pittameglio, Maximiliano Altez, Mauricio Marquez, Alvaro Laco, Nadya Pairet, Agustina Kabayashi, Stefanie Castagnaro, Andrea Mena, Walter Fariña Anchen, Fernando Navas, Tabaré Cabrera, Stephanie Pereira, Felipe De Los Santos, Andrés Correa, Gimena Ríos, Ximena Jerez, Leticia Nadruz, Estefani Minondo, Kenya Larrañaga, Víctor, Antonio, Arturo Valdes, Diego Díaz, Oscar Azambuya, Luis Perdomo, Gabriel Camacho.